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Cuatro ventajas de seguir una dieta vegetariana

La cantidad de personas que siguen este tipo de alimentación va en aumento. Diversos estudios y la frecuente buena salud de estas confirman sus beneficios para el organismo. Puesto que todavía hoy existen muchos detractores, queremos contarte cuatro ventajas que tiene llevar una dieta vegetariana.

Los beneficios de una dieta vegetariana

Dentro de esta alimentación, existen diferentes tipos de dietas. Así, podemos encontrar algunas que incluyen alimentos como los lácteos y los huevos. Por tanto, el factor común de la dieta vegetariana es que no incluye la carne y el pescado.

Aunque sigue siendo frecuente que muchas personas defiendan el consumo de animales a toda costa, llevar una dieta vegetariana tiene una serie de beneficios y ventajas que no conseguimos con otro tipo de alimentación.

Mantiene el colesterol bajo control

El consumo de carne en todas sus variantes está relacionado con niveles altos de colesterol. Tanto las carnes rojas como los embutidos, por ejemplo, contienen una alta cantidad de grasas saturadas. Estas se acumulan en las arterias y provocan la aparición de enfermedades como la diabetes o los problemas de corazón.

Además, una dieta vegetariana saludable es rica en frutos secos y semillas, lo que hace que aumente el colesterol bueno o HDL. Este es precisamente el que nos ayuda a mantener un estado de salud óptimo. Su función es evitar la acumulación de grasa en la sangre.

No incluye restos de antibióticos u hormonas

Los animales destinados para consumo son manipulados genéticamente e ingieren medicamentos que reducen el riesgo de padecer enfermedades. Así, durante sus cortas vidas reciben este tipo de tratamientos que, por tanto, permanece dentro de su organismo.

Lo que esto significa es que, una vez que los animales son consumidos por el ser humano, todas estas sustancias permanecen en el cuerpo o la carne del animal. De este modo, estaríamos ingiriendo de forma diaria altas cantidades de hormonas y antibióticos. Sobra decir que ambos distan mucho de ser beneficiosos para la salud.

Se obtienen proteínas más limpias

El debate más común al hablar de la dieta vegetariana es la supuesta necesidad de incluir proteínas de origen animal. Para muchas personas, este tipo de alimentación representa una moda. Sin embargo, en otras culturas, como la india, esta costumbre es muy antigua.

El cuerpo humano necesita obtener todos los aminoácidos esenciales para su correcto funcionamiento. No obstante, no es imprescindible que estos sean de origen animal. Una alimentación en la que se combinen las legumbres con los granos y los vegetales permite obtener los nutrientes necesarios.

Estas proteínas, además son mejor absorbidas que las provenientes de animales. También, como ya hemos dicho, están libres de grasas y de otras sustancias nocivas para la salud.

Respeta el medio ambiente

De acuerdo con estudios publicados, y con las propias recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, consumir alimentos de origen animal aumenta la huella ecológica. Producir un kilo de carne requiere más de 15.000 litros de agua. Un kilo de legumbres ronda apenas los 5.000.

En un planeta que va camino de la autodestrucción, la dieta vegetariana se convierte en una poderosa herramienta. Reducir el consumo de alimentos de origen animal no solo protege nuestra salud, sino también a nuestro ecosistema.